Estambul a través de sus barrios
Estambul es una ciudad inabarcable.
Más de quince millones de habitantes, dos milenios de historia, dos continentes y la unión de dos mares convierten a esta ciudad en un lugar único. Desde la antigua Bizancio hasta la histórica y añorada Constantinopla, pasando por la actual Estambul, por aquí desfilaron imperios, religiones y pueblos muy distintos entre sí.Si hubiera que elegir las cinco ciudades más importantes de la Historia, probablemente Estambul formaría parte de ese reducido grupo sin demasiada discusión.
Precisamente por eso, resulta imposible abarcar todos sus aspectos en un solo post. La única manera de acercarse a ella es fragmentar la experiencia y elegir un enfoque. En nuestro caso, decidimos descubrir Estambul a través de sus barrios o, al menos, de aquellos que pudimos recorrer durante el viaje.
Empecemos por el lado europeo de la ciudad, el más conocido.
Sultanahmet
Es el barrio turístico por excelencia. Si tu visita a Estambul es de 1 o 2 días, probablemente no salgas de este barrio. Lo que quedó del Imperio Romano de Oriente convive con algunos sitios propios e imperdibles del Imperio Otomano.
| Mezquita Azul |
Innumerables e insoportables grupos de turistas con guías inundan el barrio que, más allá de las atracciones mencionadas, está lleno de hoteles y restaurantes y de personas ofreciendo tickets para cruceros y otras atracciones turísticas.
Sitios principales:
Santa Sofía: fue durante siglos la principal basílica de la Iglesia Ortodoxa y el gran corazón espiritual de Constantinopla. Después de la conquista otomana de 1453, pasó a convertirse en mezquita. En la actualidad, buena parte del edificio está siendo sometida a importantes trabajos de restauración y consolidación estructural.
Mezquita Azul: ubicada frente a Santa Sofía y conocida oficialmente como Mezquita del Sultán Ahmed, es uno de los grandes símbolos de Estambul. Fue construida entre 1609 y 1616 por orden del sultán Ahmed I y sobresale por los más de 20.000 azulejos azules de Iznik que adornan su interior, además de sus seis minaretes, una rareza en el mundo islámico y que trajo en su momento un conflicto con la Mezquita de La Meca.
Hipódromo de Constantinopla: fue el gran centro social, político y deportivo del Imperio Romano de Oriente (mal llamado Imperio Bizantino), escenario de carreras de cuadrigas, ceremonias imperiales y revueltas populares. Durante siglos constituyó el corazón público de Constantinopla y uno de los espacios más importantes de la ciudad. Hoy, convertido en la plaza de Sultanahmet, apenas conserva algunos monumentos y vestigios que evocan la magnitud de aquel pasado imperial, como los obeliscos de Teodosio y de Constantino.
Palacio Topkapi: fue la residencia oficial de los sultanes del Imperio Otomano y el principal centro político y administrativo del imperio durante casi cuatro siglos, desde mediados del siglo XV hasta el XIX. Hoy funciona como museo y su visita completa puede durar horas.
Mezquita de la Pequeña Santa Sofía: originalmente la Iglesia de los Santos Sergio y Baco, es uno de los templos bizantinos más antiguos y mejor conservados de Estambul. Un poco escondida y alejada de los sitios anteriores, merece una visita.
Eminönü
Al norte del barrio anterior, entre el Gran Bazar y la Mezquita Nueva (Yeni Camii) se encuentra este barrio, que es un gran zoco y un destino especial de compras si es que uno tiene tiempo y ganas de adentrarse en callejuelas minúsculas, con motos circulando peligrosamente y muchedumbres por doquier. Acá compran tanto locales como turistas. Los precios son escadalosamente buenos y a pesar de todo lo antedicho, es un lugar muy seguro aunque intenso. Los sábados no se puede caminar por sus calles...
Al norte del barrio, se encuentra el puente de Gálata y los puertos de los ferries y cruceros que navegan por el Bósforo, así como también el muy conveniente Bazar de las Especies, también conocido como Bazar Egipcio.
Laleli
Este barrio es el Once porteño. Ni más ni menos. Es el mayor centro de venta mayorista de ropa, calzado y textiles de la ciudad, siendo sus clientes tanto locales como de otros lugares de Turquía e incluso de países vecinos. Asimismo, tiene una intensa vida universitaria. Se encuentra el oeste de Sultanahmet y no es masivamente frecuentado por el turismo, a pesar de tener muchos hoteles.
Asimismo, sobe la avenida Fevzipaşa, hay innumerables locales de venta de vestidos de novias, algunos de varios pisos. Esto sí que nos llamó la atención. Entendimos luego por qué vimos una ciudad con numerosas parejas casándose y sacándose fotos por todos lados impecablemente vestidas para la ocasión, de embarazadas y de cochecitos de bebés. Algo que en Occidente se ve cada vez menos.
Balat
El barrio de Balat es una de las zonas más pintorescas y auténticas de Estambul. Sus calles empedradas, casas de colores y cafés bohemios mezclan la nostalgia del viejo Imperio Otomano con una energía artística y moderna. En este caso sí es un destino turístico frecuente.
Luego de deambular un rato por sus calles, hicimos una esforzada caminata por empinadas calles para encontrar las murallas de Constantinopla. Emoción al verlas. Cientos de años nos miraban. Hay tramos originales y otros que se notan reconstruidos. No pudimos dejar de pensar en todos los ejércitos que se toparon con las mismas sin éxito, hasta la conquista otomana de 1453 que cambió el mundo.
Eyüpsultan
Desde Eminönü con el Tranvía 5 que inicia su recorrido desde ahí, fuimos hasta Pierre Lotti, que es un restaurante sobre una colina del mismo nombre, al cual se llega con un teleférico (que se abona como un viaje de transporte común) y que nos presentó una vista descomunal del Cuerno de Oro.
Descendimos caminando entra tumbas, ya que la colina es un inmenso cementerio, sin límites con el resto de barrio. En la zona, cuando los turcos conquistaron la ciudad, encontraron un túmulo que se correspondía con los restos de un amigo de Mahoma, quien fracasó alrededor del siglo VIII en la conquista de la ciudad y murió en el intento. (esta zona obviamente se encuentra allende las murallas de Constantinopla, las cuales no pudo atravesar). Al pie de esta colina, construyeron una mezquita en su honor y depositaron sus restos en la misma. (por eso el cementario: dignatarios y gente muy religiosa quería que sus restos reposaran cerca de los de esta persona). La mezquita se llama Eyüp Sultan y en el barrio que la rodea habitan personas muy religiosas, por lo cual la zona tiene una impronta profundamente conservadora, que se nota mucho en la calle por la vestimenta de las mujeres. No van a encontrar una cerveza ni por casualidad.
Galata
Se encuentra al otro lado del Cuerno de Oro y fue durante siglos una colonia europea, especialmente de genoveses y venecianos. En ese barrio contruyeron en 1348 la famosa torre de Gálata. Las antiguas calles genovesas ahora están llenas de cafés de especialidad, galerías de arte, bares, hoteles boutique y tiendas de diseño. Es un barrio claramente más cosmopolita y en el mismo se encuentra lo que fue el centro financiero del tardío imperio Otomano, sobre la calle Bankalar (Bankalar Caddesi,“la calle de los bancos”)
Beşiktaş
Es una zona más dinámica, joven y a la vez distinguida. Comienzan a verse en este zona hermosas casas que dan en muchos casos al Bósforo. Encontramos en la zona la cancha de fútbol del Beşiktaş y a pocos metros de esta, está el excepcional palacio Dolmabahce. Construido en el siglo XIX, intentó darle al imperio Otomano en decadencia una imagen más moderna y europea a la vez. Reemplazó en sus funciones al palacio Topkapi. Es un imperdible en cualquier visita a Estambul y lo recomendamos por sobre Topkapi.
Yendo hacia al norte nos topamos luego de un corto viaje en bus con Ortaköy. Nos encontramos con una pequeña plaza frente al mar, repleta de restaurantes y puestos callejeros que venden Kumpir (papa rellena gigante), cercana al puente que cruza a la parte asiática de Estambul y que corona su estructura con una pequeña y a la vez muy hermosa mezquita a orillas del Bósforo. Asimismo tiene un puerto fluvial, desde el cual tomamos un ferrie que nos llevó de regreso al puerto de Beşiktaş utilizando la tarjeta Istanbulkart, la misma que se utiliza para colectivos, subtes, tranvías, teleféricos, funiculares e incluso baños públicos.
Lado asiático, el Estambul menos conocido
Üsküdar
Quince minutos de ferri desde Eminönü nos depositaron en Asia. Üsküdar nos muestra una ciudad más relajada y auténtica. El turismo es escaso, la zona es limpia, ordenada y conservadora. Destaca su litoral costero con construcciones modernas y su tradicional Mercado de Pescado, que se complementa con restaurantes sencillos y puestos de diversos productos. Todo más tranquilo que del lado europeo. Obviamente se habla menos inglés pero la cordialidad de la gente continúa.
Desde la costa sobresale la Torre de la Doncella. Tuvo diversos usos a través de la historia, se conocen algunas leyendas urbanas pero hoy solo funciona como sitio histórico y mirador. Es uno de los símbolos más románticos y misteriosos de Estambul.
Kadıköy
Tras un corto trayecto en bus hasta la estación de trenes Haydarpaşa (en reparación fuera de servicio y con una excavación al lado de la misma que encontró importantes restos arqueológicos) llegamos a Kadiköy. Acá la cultura del barrio cambia con respecto al anterior. Uno se siente en una ciudad europea occidental. La cantidad de mezquitas es mucho menor, se observan menos mujeres vestidas a la usanza musulmana e incluso encontramos una iglesia cristiana armenia, todo un hallazgo. El estilo de la gente es bastante ecléctico.
Existe un mercado callejero lleno de pescaderías, cafés, comida callejera, etc, pero también encontramos con mucho placer una zona llena de bares y de ambiente mucho más joven y relajado.
Al sur de Kadiköy está Moda, parte del mismo barrio. Si a uno lo tiran en paracaídas en dicho barrio, no podría averiguar que está en Estambul. Modernos departamentos con vista al mar de Mármara, coches modernos, cafés de especialidad, cervecerías, casas de comidas rápidas, con casi ninguna referencia al Islam. Piensen en la Recoleta y se harán una idea de esto.
Estambul no se termina de entender recorriendo monumentos, sino perdiéndose entre sus barrios: cada uno tiene un ritmo, una memoria y una forma distinta de mirar el Bósforo.






Este es un resumen excelente, ¡felicidades! Sin duda, vale la pena visitar todos los distritos y barrios mencionados en el artículo. Invitamos a personas de todo el mundo a Estambul y Turquía. Estambul es una de las ciudades más grandes y antiguas de Europa, una ciudad donde la cultura, la historia, la gastronomía y la arquitectura se entrelazan. Es el punto de encuentro entre Occidente y Oriente, un lugar que une los mares que separan continentes. Napoleón afirmó que, si el mundo debía tener una capital, esa solo podía ser Estambul.
ResponderEliminarGracias por tu comentario y por aportar ese frase de Napoléon que desconocía!
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