Atenas: entre el mito y la vida cotidiana
Desde la hermosa Tesalónica abordamos un moderno bus que nos llevaría a Atenas en unas seis horas. Puntualmente, a las siete de la mañana de un domingo, partimos bajo un cielo encapotado.
Dentro de 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta amarras, navega lejos de puertos seguros, coge los vientos alisios. Explora. Sueña. Descubre. Mark Twain