Transporte público en Europa del Este
Quizás lo de Europa del Este no es exacto, pero se me ocurrió que podía englobar con ese nombre a Turquía, Grecia, Hungría y Bulgaria. Si les parece incorrecto les pido disculpas.
Cada país visitado tiene sus propios sistemas y costumbres, incluso entre ciudades de un mismo país se notan diferencias. Lo que no esperábamos encontrar en nuestro último viaje a estos destinos, es la modernidad y eficiencia del transporte público, ya que como nos pasó en España y Portugal (https://elmundoenfotosycomentarios.blogspot.com/2024/09/viaje-europa-las-compras-previas-con.html), la compra y reserva online de transporte interurbano, hoteles y atracciones fue muy frustrante y, encima, nos hackearon una tarjeta. Los antecedentes no eran muy buenos. Adelanto que en otro post, trataremos la experiencia en transporte interurbano, en muchos casos, internacional.
Asimismo, otro tema importante es que en nuestra investigación previa al viaje, la información recolectada no fue tan precisa comparada con la realidad y nos encontramos con sorpresas agradables que hicieron la experiencia más sencilla.
Estambul, Turquía:
En esta apasionante ciudad, hay numerosos medios de transporte público. Colectivos (buses), subtes (metro), tranvías, trenes urbanos, teleféricos, funiculares, ferrys. Salvo el Marmaray, que es el tren urbano que une Europa y Asia por debajo del Bósforo, utilizamos todos los medios de transporte mencionados. Y todos se pueden pagar con la Istanbulkart.
Esta tarjeta se compra en terminales de autoservicio y en las mismas terminales se recarga. Se aceptan pagos con tarjetas de crédito tanto como en efectivo, en moneda local. Cada tarjeta se puede usar para más de una persona. (¡importante!)
Encontramos información de manera previa al viaje acerca que dicha tarjeta no podía cargarse con más de 500 liras turcas. Llegado ese límite, había que comprar otra (cada tarjeta sale 160 liras turcas, aproximadamente 3 €). Esto no sucede. A la tarjeta comprada originalmente, le cargamos más de esa cantidad sin ningún problema. Y aquí aparece uno de los aspectos más prácticos del sistema. Si cuando uno va a usar la Istanbulkart la encuentra sin saldo suficiente, puede usar su tarjeta de crédito contactless para pagar el transporte. Esto nos ayudó varias veces y el costo creemos que es similar.
La mayoría de los viajes con la Istanbulkart cuestan 42 liras turcas (menos de un euro, salvo el Marmaray que aplica tarifas diferenciales por distancia). Esto es sorprendente para el teleférico que va a Pierre Lotti, porque este medio de transporte suele ser más caro. Y ni les digo de los Ferrys. Tomamos varios, cruzando entre Europa y Asia así como también viajes entre estaciones europeas, siempre a menos de 1 euro....
Otra sorpresa es que existen baños públicos que pertenecen al transporte público y también se pagan con esta tarjeta (el precio es casi simbólico). Nos pasó esperando un ómnibus cerca de las murallas de Constantinopla (a 100 metros de la Mihrimah Sultan Mosque), un lugar para nada turístico, así como también en la monumental estación de ómnibus Otogar Esenler. Y no son los baños de Retiro. Impecables.
Algo que nos dijeron y nos llamó la atención (no lo experimentamos) es que algunas combinaciones entre líneas de Metro requieren salir de la estación y volver a pasar por los molinetes, aunque el sistema contempla descuentos por transbordo con la Istanbulkart. Asimismo, en ninguno de los transportes utilizados se requiere la validación de la tarjeta al salir del mismo.
Con respecto a los tranvías, estos son los medios más usados porque transitan por las áreas más turísticas, como Galata, Eminönü y Sultanahmet, particularmente la línea T1. En determinados horarios la frecuencia parece increíble: una formación está terminando de salir y la siguiente ya se encuentra entrando a la estación. Cabe destacar que son formaciones muy modernas, así como la T5, que utilizamos para ir a Pierre Lotti y Balat partiendo desde Eminönü, bordeando la costa del Cuerno de Oro. Es de destacar que entre las estaciones Sirkeci y Gulhane, el T1 va arañando las paredes.
Tesalónica, Grecia
Aquí estuvimos solo un día y medio, y es una ciudad que puede recorrerse perfectamente a pie. Aún así, aprovechamos para viajar en su línea de metro, que en realidad son dos ya que a partir de una estación se bifurcan.
Es un sistema ultramoderno, inaugurado hace pocos años y actualmente en proceso de expansión. Cuenta con todas las características que se esperan de una línea moderna: trenes sin conductor, puertas de andén, escaleras mecánicas y ascensores.
Además, dispone de modernas máquinas expendedoras para comprar los billetes, que cuestan 0,60 €. El billete debe validarse al salir del metro. Obviamente se puede pagar con tarjeta o con Euros.
Más allá de sus instalaciones, destaca también la amabilidad y accesibilidad de su personal bilingüe, siempre dispuesto a ayudar.
Atenas, Grecia
Al igual que en Tesalónica, en Atenas usamos únicamente el metro, y no demasiado, aunque con un detalle importante que contaré al final. La ciudad tiene tres líneas de metro (una cuarta está en construcción) y también cuenta con ómnibus y trolebuses, que no utilizamos. Además, tiene tranvías, aunque ni siquiera llegamos a verlos.
Las líneas 1 (verde) y 3 (azul) llegan hasta el puerto de El Pireo. Y aquí aparece el detalle que mencioné antes: la línea 3 finaliza su recorrido en el Aeropuerto de Atenas.
Algunas condiciones son similares a las de Tesalónica, como la compra de los billetes y la necesidad de validarlos también al salir. Sin embargo, las tarifas son bastante más elevadas. Actualmente, el billete estándar cuesta 1,20 € y es válido durante 90 minutos desde la primera validación. Durante ese período se pueden realizar transbordos ilimitados entre metro, autobús, trolebús y tranvía dentro de la red urbana.
En cambio, el viaje hasta el aeropuerto cuesta 9 €. Hay que estar atentos al realizar este trayecto, ya que no todas las formaciones llegan hasta allí. De todos modos, no representa un gran problema: basta con bajarse en la estación donde termina el servicio y esperar la siguiente formación. Vimos a una pareja alemana, bastante apurada, cometer este pequeño error.
La estación de la línea 3 nos quedaba a solo cuatro cuadras del hotel, y así dejamos Atenas para continuar viaje rumbo a Budapest.
![]() |
| Estación Monastiraki |
La línea 1 (verde) tiene además un atractivo histórico especial. Fue inaugurada en 1869 como ferrocarril Atenas–Pireo, y eso todavía se nota. Al llegar al puerto termina en una estación de trenes y, durante gran parte del recorrido, circula en superficie. Sus vagones son los más antiguos de las tres líneas y están muy cubiertos de street art, algo que le da a esta línea una personalidad muy distinta a las demás.
![]() |
| Estación El Pireo, Metro 1 |
Budapest, Hungría
Al descender en el pequeño Aeropuerto Ferenc Liszt de Budapest, rápidamente encontramos los carteles que nos guiaban hasta la parada del ómnibus 100E Airport Express.. Los tickets se pueden comprar en una cabina pero nos indicaron que los podíamos comprar al subir al ómnibus. Así hicimos, pagamos de manera sin contacto con nuestra tarjeta de crédito, no nos dio ningún recibo, nos sentamos y no supimos cuánto habíamos pagado hasta que revisé el resumen de la tarjeta.: U$S 16,85, correspondientes a HUF 2.500 cada pasaje.
![]() |
| Metro Línea 1 |
En aproximadamente 30 minutos llegamos a la última parada llamada Deák Ferenc tér, donde luego de breve caminata de 100 metros, y ya impresionados por la ciudad, tomamos la emblemática línea 1 de Metro de Budapest (es el subterráneo más antiguo de Europa continental) y en dos paradas llegamos al hotel. El billete individual de Metro nos costó HUF 500, aproximadamente 1,40 €. Es de papel y de tamaño mínimo, Hay que notar que en el metro de Budapest no hay molinetes, como la Alemania que visitamos varias veces hace 25 años. Uno tiene que auto validarse el ticket, pero hay frecuentes controles, y los vimos.
![]() |
| 100E Airport Express |
Ese día usamos algún boleto sencillo más pero nos quedaban tres días más en Budapest, así que al otro día apareció la magia. Compramos a la mañana en una máquina en la calle al lado de un acceso al Metro 1 Estación Oktogon, dos tickets por tres días para todos los transportes públicos por HUF 5.750 cada uno (aproximadamente 16,25 €). Este ticket es personal y no incluye el bus 100E al aeropuerto. Lo usamos muchísimo, especialmente un día que lo utilizamos nueve veces, tanto para metro como para tranvías, incluyendo el histórico tranvía 2 que hace parte de su trayecto pegado al Danubio del lado de Pest y un bus cuyo número no recuerdo pero que nos llevó desde Pest al castillo de Buda.
Aunque en el mapa Budapest parece una ciudad enorme, muchas de sus principales atracciones pueden recorrerse a pie si se dispone de tiempo y energía. Para todo lo demás, cuenta con un sistema de transporte público eficiente, económico y fácil de usar.
Sofía, Bulgaria


















Comentarios
Publicar un comentario